Se han escrito ríos de tinta sobre el asunto y no pretendo resolverlo, pero dejo constancia de que no estoy de acuerdo con que los controladores sean los malos absolutos de la película y los gobernantes unos grandes superéroes que nos han permitido irnos a "descansar" en las vacaciones.
¿Qué valor tan importantísimo estaba en juego para tener que pagar el precio desorbitado de la militarización de unos profesionales? Por que no podemos olvidar, que durante un mes aproximadamente, los controladores aéreos de España han tenido que realizar su trabajo "a punta de pistola" (o de metralleta, que en esto de las armas mi conocimiento es absolutamente nulo).
Es decir, que nuestros gobernantes son tan torpes, tan torpes, que para resolver un mero problema de negociación laboral han tenido que recurrir a las armas.
¿Es que a esta gente no se le enseña a negociar? o es que no querían negociar?
Esta torpeza y negación de los actuales gobernantes de España sin duda es muy preocupante; pero hay algo en este asunto que aún me preocupa más, y es el hecho de que los españoles no hemos reaccionado de ninguna manera ante la solución dada por ellos al problema.
¿A los españoles no nos preocupa que el gobierno militarice a civiles por un mero asunto laboral?
Pues a mí me ha dejado "patidifusa". Y me ha hecho pensar que mis conciudadanos actualmente valoran más la comodidad o su bienestar físico, que su libertad. Y eso me parece grave. Por que una sociedad que valora más lo que realmente vale menos no va muy bien encaminada.
Sí, va mal la economía: estamos empobreciéndonos todos un poco, algunos mucho: pero sobre todo nos estamos empobreciendo en cuanto a sabiduría, libertad, justicia... y en esto pasa como con la salud física, que desgraciadamente, hay enfermedades muy graves que pasan desapercibidas por que no duelen y cuando se diagnostican casi siempre es tarde.
Pensemos entre todos de que modo podemos hacer para que nos duela ese empobrecimiento en sabiduría que estamos padeciendo.
1 comentario:
Lo que más amamos es la sinceridad y la lealtad.
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