viernes, 21 de enero de 2011

Qué amamos más: la Libertad o la comodidad?

El tema estrella de estas Navidades no fue la Estrella de Oriente, sino que los Controladores de nuestro espacio aéreo se habían "estrellado" en sus pretensiones laborales contra un gobierno mucho más totalitario de lo que puede parecer.
Se han escrito ríos de tinta sobre el asunto y no pretendo resolverlo, pero dejo constancia de que no estoy de acuerdo con que los controladores sean los malos absolutos de la película y los gobernantes unos grandes superéroes que nos han permitido irnos a "descansar" en las vacaciones.
¿Qué valor tan importantísimo estaba en juego para tener que pagar el precio desorbitado de la militarización de unos profesionales? Por que no podemos olvidar, que durante un mes aproximadamente, los controladores aéreos de España han tenido que realizar su trabajo "a punta de pistola" (o de metralleta, que en esto de las armas mi conocimiento es absolutamente nulo).

Es decir, que nuestros gobernantes son tan torpes, tan torpes, que para resolver un mero problema de negociación laboral han tenido que recurrir a las armas.
¿Es que a esta gente no se le enseña a negociar? o es que no querían negociar?

Esta torpeza y negación de los actuales gobernantes de España sin duda es muy preocupante; pero hay algo en este asunto que aún me preocupa más, y es el hecho de que los españoles no hemos reaccionado de ninguna manera ante la solución dada por ellos al problema.

¿A los españoles no nos preocupa que el gobierno militarice a civiles por un mero asunto laboral?

Pues a mí me ha dejado "patidifusa". Y me ha hecho pensar que mis conciudadanos actualmente valoran más la comodidad o su bienestar físico, que su libertad. Y eso me parece grave. Por que una sociedad que valora más lo que realmente vale menos no va muy bien encaminada.

Sí, va mal la economía: estamos empobreciéndonos todos un poco, algunos mucho: pero sobre todo nos estamos empobreciendo en cuanto a sabiduría, libertad, justicia... y en esto pasa como con la salud física, que desgraciadamente, hay enfermedades muy graves que pasan desapercibidas por que no duelen y cuando se diagnostican casi siempre es tarde.

Pensemos entre todos de que modo podemos hacer para que nos duela ese empobrecimiento en sabiduría que estamos padeciendo.

jueves, 13 de enero de 2011

Un ejemplo

Pues ahí va el primer ejemplo:

Salmo 3, 5-8.

“Elevo mi voz al Señor y me responde desde su monte santo. Me acuesto y puedo dormir y despertarme, porque el Señor me sostiene. No temo a ésas gentes que a millares se apostan por todas partes contra mí. ¡Levántate Señor!, ¡Dios mío, sálvame! Tú hieres en la mejilla a todos mis enemigos. Tú rompes los dientes de los impíos”.

Ya voy teniendo experiencia de que durante nuestro camino por la vida no siempre todo ocurre con facilidad: vemos con claridad qué es lo que tenemos que hacer pero, qué difícil es a veces hacerlo!.

¿Os acordáis del libro: “El Señor de los Anillos”?: Frodo tenía que cumplir una misión muy difícil e importante, pero cada vez se le hacía más costoso llegar a su fin.

Evidentemente la vida es una lucha constante y contra “millares que se apostan por todas partes contra mí”: como Frodo, a lo largo de su camino, y en las minas de Moria, tenemos que luchar contra criaturas horrendas: los “orcos” y los “trolls” de nuestra pereza, de nuestra envidia, de nuestra soberbia, ira, lujuria, gula y avaricia, que están pendientes de nuestra debilidad para arrojarnos al abismo.

Y también como Frodo, es cierto que no estamos solos: nuestra “Compañía del anillo” nos acompaña siempre: ángeles de la guarda, Nuestra Madre, Santa María, los amigos, los Santos del cielo, pero sobre todo, Tú: Padre Omnipotente que, como nos dice este Salmo tan estupendo, acudes siempre que te invoco y “hieres en la mejilla a todos mis enemigos y rompes los dientes de todos los impíos”.


sábado, 8 de enero de 2011

Regalo de Reyes: una buena Biblia.

Pues si, ya estoy preparando "la mochila para el cole". Los hijos mayores ya se han ido, la casa va tomando su aspecto normal y "toca" pararse un poco y éso de hacer balance y ponerse metas para este nuevo año, que no sean sólo el "sobrevivir, que ya es bastante".
Una de las metas es seguir con este espacio (claramente no soy utilitarista!). Por eso aquí estoy.

Me han regalado los Reyes una Biblia. Es la nueva edición de la Conferencia Episcopal Española. Asi respondo a un amigo que me decia que los Cátolicos no conocemos ni leemos ni usamos la Biblia, y que deberíamos aprender de los Protestantes.
Pues mira por donde: ahí tienes mi regalo de Reyes, y te aseguro que no será solo para engordar un estante de una librería de mi casa.




El dia de Reyes decía el Papa :
"Los Magos van por su camino y buscan a Dios y nosotros –hombres y mujeres del tercer milenio- tenemos que saber que la Palabra de Dios es la verdadera estrella que, en la incertidumbre de los discursos humanos, nos ofrece el inmenso esplendor de la verdad divina. Dejémonos guiar por la estrella, que es la Palabra de Dios caminando con la Iglesia, en donde la Palabra puso su morada. De este modo también nosotros nos volveremos estrella para los otros, reflejo de aquella luz que Cristo hizo resplandecer sobre nosotros."



Voy a iniciar una serie de comentarios sobre la Biblia. Para ello tomaré de mi libro preferido -Sefer Tehillin- unos "40 Principales" para que se vea que a los Católicos tambien nos gusta y la usamos.