Traigo éste tema hoy, por que estoy empezando un trocito de vacaciones y voy a poder pararme con paz y sosiego, algo que ha sido un lujo en los 4 últimos meses.
Y es que la Felicidad a la que aspiro llegará -eso espero-, cuando pueda contemplar la Verdad. La Verdad de la realidad en la que existimos. Y esa contemplación exige pararse.
"la Verdad, que es más fuerte que cualquier obstáculo, encuentra al ser humano. Esa es la gran esperanza: solos no podemos encontrar la Verdad, pero la Verdad, que es Persona, nos encuentra. Y su Buena Nueva que procede de la Verdad, nos lleva a la Caridad, que es nuestro destino común".
Vacaciones: descanso, paz, seguir conociendo...para ir hacia la Caridad. Por eso son las vacaciones un tiempo para los encuentros. Poder tratar mejor a los de nuestra familia, a los amigos. Para conocer a otras personas.
Pero "¿es que no tienes nada que hacer?" me direis algunos.
Pues sí, por eso pongo esa foto del campo extremeño, con el montón de piedras para quitar : entre "contemplacion" y "contemplacion", pondré lavadoras, recogeré los últimos edredones, ordenaré cajones, armarios y rincones; renovaré casa y ropas, recibiré y despediré a los hijos que van y vienen, limpiaré...y planificaré con mi esposo lo que se supone que va a ser de nuestras vidas en los próximos meses. Puro descanso de una vulgar madre de familia. Quizá hasta consiga hacer algo de deporte nadando algun día, para hacer caso a los médicos!