sábado, 24 de abril de 2010

Primavera


En Extremadura las primaveras son especialmente bellas y agradables.

El campo extremeño es una bendición de Dios, incluso para los que habitualmente no somos muy camperos.

Hoy he estado "de campo", acompañando a mi hijo pequeño en una reunión organizada por su colegio, en un campo propiedad del ayuntamiento y con muchos padres, profesores y alguna de las religiosas de la direccion del cole.

Le hemos dado gracias a Dios por el buen día que hemos tenido y por poder disfrutar juntos de la mutua compañía.


Después mi hijo y yo pasamos por casa para asearnos y nos fuimos al Hospital para ver a mi esposo, que hoy estaba de guardia: asistimos allí a la Misa juntos y pudimos estar juntos un rato.

Pues no se que me gusta más ¿la naturaleza extremeña? o ¿el extremeño?: claramente, mi esposo: no hay nada mejor en el mundo que ver a tu marido sonreir; verle contento (como él me dice : "estoy todo lo feliz que se puede ser aquí en la tierra").

Y, que quede claro, que las alboradas en el campo extremeño son un espectáculo de belleza: bien valen un viaje para verlas!

jueves, 1 de abril de 2010

Tambien existen realidades supra-racionales.



Hoy es Jueves Santo. Día grande entre los grandes: uno de los tres jueves que "relucen más que el sol" . Día para dejarnos rodear por el Misterio.

Hace tiempo que echo de menos ése sentirme rodeada por el Misterio, como en los años de mi niñez y en los de comienzo de la vida adulta.

El Cardenal Ruini nos propone esta oración, en sus comentarios al Vía Crucis que este año contemplaremos acompañando al Papa por el Coliseo: "Señor: ... libra a nuestra inteligencia de la pretensión equivocada y algo ridícula, de poder dominar el misterio que nos circunda por todas partes".

Porque estamos rodeados de realidades que no somos capaces de captar, de comprender, con nuestra pobrecita inteligencia racional.

Cuando era niña, el arrodillarse en las iglesias católicas era lo común: todos sabíamos que allí, en aquella "cajita" del Sagrario, se encontraba el Dios infinitamente bueno, sabio, poderoso, ... y que estaba allí por que nos quería. Y nosotros al llegar allí nos arrodillabamos para adorarle, que era lo que nos pedía el corazón y la cabeza: Dios = Adoración.

El Misterio de la bondad del corazon humano y de su maldad. El misterio del amor. El misterio del ser, de la verdad.

No me averguenzo de ser de los que buscamos la verdad y de los que creemos que la vida buena es aquella que se vive en su perenne búsqueda, anhelando llegar al amor, a la felicidad.

En días como el de hoy, ése deseo de verdad y de amor, se sacia bastante. Y esta tarde, mientras recorra este pueblo, visitando a mi Dios en los distintos monumentos que personas con mucho amor le han preparado, procuraré acompañarle y pedirle por todos aquellas personas, mis hermanos, que estén sufriendo la soledad en sus distintas versiones, para que El, en su infinito poder, les conceda buena compañía.