sábado, 24 de abril de 2010

Primavera


En Extremadura las primaveras son especialmente bellas y agradables.

El campo extremeño es una bendición de Dios, incluso para los que habitualmente no somos muy camperos.

Hoy he estado "de campo", acompañando a mi hijo pequeño en una reunión organizada por su colegio, en un campo propiedad del ayuntamiento y con muchos padres, profesores y alguna de las religiosas de la direccion del cole.

Le hemos dado gracias a Dios por el buen día que hemos tenido y por poder disfrutar juntos de la mutua compañía.


Después mi hijo y yo pasamos por casa para asearnos y nos fuimos al Hospital para ver a mi esposo, que hoy estaba de guardia: asistimos allí a la Misa juntos y pudimos estar juntos un rato.

Pues no se que me gusta más ¿la naturaleza extremeña? o ¿el extremeño?: claramente, mi esposo: no hay nada mejor en el mundo que ver a tu marido sonreir; verle contento (como él me dice : "estoy todo lo feliz que se puede ser aquí en la tierra").

Y, que quede claro, que las alboradas en el campo extremeño son un espectáculo de belleza: bien valen un viaje para verlas!

2 comentarios:

paloma dijo...

Mi querida Esther, me alegra tanto leerte, recuerdo cosas que tal vez tenía guardadas en el baúl. A veces así pasa. Mi niña se casa el 8 de mayo, te pido un Avemaría.
Por favor: ¡nunca cambies!

Abrazos fuertes!

Jose dijo...

Pues yo no te puedo pedir nada por saber que de tiempo no te queda ninguno sólo el que le quitas a tú familia que no se lo debes de quitar