
Hoy he estado en la Catedral de Córdoba en la Apertura del Proceso de Canonización de un nutrido grupo de personas que fueron asesinadas en la guerra civil española, fundamentalmente por el odio a la religión católica que se vivió en ésos años.
Entre ellas se encuentran dos sacerdotes de mi familia: Juan Lucena Rivas, hermano pequeño de mi abuelo, que era el párroco de Puente Genil y Julián Rivas Rojano, tío de mi abuelo, aunque casi de la misma edad, que era el Párroco de Cabeza del Buey.
Ha sido una sencilla ceremonia, en la que se han comentado brevemente algunos datos biográficos y relativos a sus martirios. Había de todo, varias decenas de sacerdotes, religiosos y seminaristas y tambien seglares, matrimonios, hermanos... de la adoración nocturna, de la acción católica.
Todo el tiempo he tenido en la cabeza la imagen de mi abuelo, Clemente Lucena Rivas. Cuando yo nací hacía 20 años que habían sucedido éstos hechos: siempre ví en el cuarto de estar de su casa las fotos de estos seres queridos y los nombraba con cariño y con alegría. Nunca se refirió a los hechos que rodearon sus muertes. Tanto es así que de pequeña yo pensaba que habían muerto de tifus o de tuberculosis, causas comunes en los años de la postguerra. Nunca le oí una palabra de rencor ni por supuesto, de odio. Contaba anécdotas simpáticas sobre ellos, de como fueron a Roma, los dos, a hacer doctorados en Filosofía (en Etica), de lo bien que cantaban o tocaban la guitarra, ...
Me hubiera gustado tanto que mi abuelo me explicara el secreto de ese Amor que Dios concede a la gente y que le permite amar a todos, incluso a los "enemigos". Que me explicara el secreto del Amor que mantuvo a su madre - mi bisabuela- viva y amando, a pesar de haber tenido que presenciar las mutilaciones y la muerte de su hijo y saber como había sido asesinado su hermano, y que le llevó a negarse a testificar en contra de los verdugos ... por que su hijo los había perdonado.
Siempre supe que estos dos sacerdotes de mi familia habían sido unos buenos hijos de Dios y que desde el cielo velaban por nosotros. El que la Iglesia ahora quiera certificarlo, pues me parece bien. Lo celebraremos!.
En fin, a ver si desde el Cielo, ahora con motivo de este proceso y del Año Sacerdotal que celebramos, se ponen a trabajar en serio, y consiguen que se llenen los Seminarios, por que nos hacen falta muchos buenos Sacerdotes!
6 comentarios:
Querida Esther ¡qué historia!
Ahora entiendo muchas cosas sobre ti, sobre tu forma de ver la vida, tu coherencia, tu espíritu de servicio, tu amor a la familia, pero sobretodo tu amor a Dios, a nuestra Madre, a la Iglesia y al Papa.
Gracias, por compartir estos pedacitos de tu vida, gracias por compartirlos conmigo.
Paloma
Estimada Esther una real historia la que nos cuentas
Esos dones de amor esa riqueza de saber perdonar al prójimo.
Debes de comprender que eran en aquellos tiempos, donde las
personas no tenían ni la maldad, ni la ambición que se tiene
ahora.
Todos queremos dar una imagen de ser poseedores de unos
grandes principios de humildad, unos escribiendo todos los días
glosando trovando, rimando y cantando al amor.
Pero es mentira esa sensibilidad que quieren al mundo demostrar.
Me he permitido el atropello de colgar un párrafo en un sitio donde
te dejaron un sobre y esta es la hora que esa sensibilidad pregonada
trovada y poetizada no ha hecho aparición.
Cada día me siento mas arruinado de ver la poca sinceridad de las
Personas, y si el gran apego no a lo espiritualidad y si a lo material
Gracias por hacernos particpes de tu sentimental historia
Un saludo José
Queridos Jose y Paloma: gracias por pasaros por este lugar.
Ahora estoy "de traslado": dentro de poco cambiaré de lugar de trabajo, para hacer lo mismo pero en otro hospital.
Jose: no te sientas mal al ver el lado feo de las personas: somos así, pero todas tenemos un lado "bueno".
Hasta pronto, amigos!
Suele pasar que los que hemos tenido personas en la familia que perdieron la vida por su fe, recibamos de nuestros padres "el perdón" para los asesinos. Lo que no suele pasar al revés. Es la paradoja del Bien y de la Verdad, que seguirá dando sus frutos
Se te echa de menos, espero que todo vaya bien ccon el translado, etc.
Abrazos!!
Y cuando aparecerá esta estimada doctora esperemos que no esté en Alaska .
Y la familia ¿Que tal está? miman bien a la princesita de la casa
Un saludo para Esther.y toda la familia esté donde esté,bueno ya le he hablado a mi estimada doctora de de vos señora
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