miércoles, 2 de septiembre de 2009

Necesitamos una fuerza innovadora

Y esta fuerza, dice el profesor Llano (véase la referencia en el Scriptor de ayer), no puede provenir de las agencias estatales , sino de la "joven" sociedad civil: las generaciones que no se hayan desgastado con los roces de la transición política...etc. Irrumpiendo con propuestas inconformistas, sin esperar la aprobación de los que ostentan el poder.
Y dice el Profesor Llano que su impulso ha de ser el propio de una fuerza emergente que no pida permiso para comparecer en el espacio social. Que no necesitan patronazgo, sino capacidad de acogida, comprensión y generosidad.
Ya veo que tiene una visión esperanzada de la persona y de la sociedad.
Confía, como yo, en que las personas tenemos ésta fuerza en nuestro interior y que podemos ponerla en ejercicio cuando sea necesario: ahora, por que la realidad social que nos rodea debe mejorar.
Hay momentos en los que pienso que la civilización occidental en la que se desarrollaron los primeros años de mi vida se desmorona, por que está siendo invadida por "los bárbaros".
Hoy, como en otras épocas de la humanidad, parece que lo que tanto esfuerzo ha costado conseguir (logros de vida civilizada, de educación, de cultura, de seguridad) desaparece a nuestro alrededor, mientras se encumbra sobre todas ésas ruinas, la estulticia de la clase política que nos invade por todas partes.
Hay quienes pretenden que todo esté politizado: el nacer (lo políticamente correcto es tener 1 o 2 hijos), la educación (imposición de "educacion para la ciudadanía"), el trabajo (¡qué bueno tener un carnet para encontrarlo o mantenerlo, y para ascender!), la muerte (hasta se arrogan la potestad de hacer una ley para garantizar una muerte digna, como si la dignidad de la persona dependiera de las leyes que se les pase por la cabeza a los políticos!).
Efectivamente, sabemos que "del Estado no podemos esperar nada bueno", como cita el profesor Llano, Ortega tenía razón: gran parte de nuestros males actuales derivan de ese confiar todo al gobierno de turno. ¿Qué podemos esperar de un gobierno formado por una mayoría de imprudentes, iletrados, egoistas? .
Pues sí, profesor Llano: vamos a poner en marcha una Fuerza innovadora para buscar la excelencia en un ambiente que solo premia el igualitarismo borrego que no llame la atención. Para pensar en el bien común por encima de los intereses particulares de cada uno. Para ejercer la libertad en cada una de nuestras decisiones personales, familiares, laborales y vitales.
A por ello!

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Esther,
a por ello!
A ver si despertamos un pequeño ejército que mire por encima de sus cuitas.

esther dijo...

"Padre-objetor": Gracias por los ánimos!. Con pena te comento que con uno de mis hijos tuve que ceder y hacer que asistiera a clase de EplC, cuando me amenazaron de que no pasaría a Bachillerato si suspendía dicha asignatur en 3º ESO.
Supongo que podria haber dado más batalla pero tuve miedo de perjudicar a mi hijo.