Una gran mayoría de nosotros quiere ayudarles, y, si es preciso, haciéndoles un hueco a nuestro lado en este estado del bienestar y de la libertad en el que vivimos, con sus más y sus menos.
A todos se nos ocurren modos de ayudar: "dejo mi campo", "algún niño cabe en mi casa", "puedo ofrecer trabajo para alguna pareja que cuide a mis mayores", "donde puedo dar dinero?"... Y estamos deseando que nuestros gobernantes articulen las formas legales y seguras para poder hacerlo.
Pero seríamos ingenuos si solo nos quedáramos en estos buenos deseos.
Hay que ir a la raíz de esta desgracia: existen unos tiranos que quieren invadir el mundo e imponer por la fuerza las normas de vida y las leyes que en sus calenturientas mentes ven como las más adecuadas a los seres humanos.
Con ellos es imposible el diálogo, la negociación: son déspotas, tiranos, fanáticos irracionales, como lo están demostrando con sus acciones terroristas.
Con ellos es imposible el diálogo, la negociación: son déspotas, tiranos, fanáticos irracionales, como lo están demostrando con sus acciones terroristas.
Los intentos que hasta ahora están haciendo de forma conjunta algunas naciones libres del mundo occidental, se están demostrando no todo lo eficaces que desearíamos.
Me dice un amigo que es posible que los dirigentes islámicos estén buscando esta "invasión forzada" de musulmanes hacia la vieja Europa para que , después, en un segundo tiempo, se haga más fácil una posible invasión e imposición de su ley islámica, pero precisamente los que escapan no son los musulmanes fanáticos: son personas que ansían vivir en paz y libertad.
Me dice un amigo que es posible que los dirigentes islámicos estén buscando esta "invasión forzada" de musulmanes hacia la vieja Europa para que , después, en un segundo tiempo, se haga más fácil una posible invasión e imposición de su ley islámica, pero precisamente los que escapan no son los musulmanes fanáticos: son personas que ansían vivir en paz y libertad.
Os animo a leer un hermoso libro: "Dialogo de la fortaleza contra la tribulación" de Tomás Moro,
El autor inventa un escenario que ahora se nos muestra actual: todo ocurre en Buda, Hungría, en el 1527, cuando el poderoso ejército turco está a punto de invadir el país; para la población cristiana de la Europa de los siglos XV y XVI el imperio del gran Turco era realmente culmen de poderío, horror e impiedad. Suleiman el Magnífico se aprovechó de las discordias entre los pueblos europeos para lanzar su dura ofensiva y el Mediterráneo no estuvo lejos entonces de convertirse en un gran lago turco.
Tomás Moro , entonces prisionero , ofrece consuelo, esperanza y ánimo a cualquier ser humano en la privación, la soledad o cualquier otra dura tribulación, Estos diálogos que son una llamada a la esperanza y a la fortaleza, creo que nos vienen bien a todos y espolearán nuestra comprensión y solidaridad.
1 comentario:
Si, es un verdadero drama el que los políticos con su desmedida ambición quieren masacrar a una pobre población privándoles de libertades, y formas en los que pueda vivir con cierta comodidad.
Saludos
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