El 26 de febrero se me informó, por el conducto reglamentario, tras 10 días de rumores incesantes, que se me cesaba del cargo que ocupaba en la sanidad pública, el día 28, último día de este mes de febrero del 2013.
Instantáneamente me vino a la cabeza que ese mismo día, en Roma, el sucesor de Pedro, dejaba otro tipo de cargo y me ilusionó el poder solidarizarme con tan gran hombre, aunque no tienen ningún punto de comparación ni el cargo ni las causas del cese.
La noche de ese día y la siguiente, tuvieron sus "velas" pues era dificil sacar de la cabeza los asuntos entre manos, las decisiones pendientes, los relevos...pero me fue grato poder ofrecer y acompañar ese insomnio por el ilustre romano al que suponía también en vela.
El día 28, salvo el rato que estuve haciendo el relevo institucional y despidiéndome de mis compañeros y colaboradores, se me pasó pendiente de nuestro querido Papa en sus despedidas, viendo su salida del Vaticano y escuchando sus palabras.
Para él daba comienzo una vida que estará llena con unas tareas que nunca ha dejado de ejercitar: la oración y el estudio, fundamentalmente; ahora con más profundidad y perspectiva, si cabe. Para mí será el recomenzar a estudiar, a entablar esas relaciones clínicas con los distintos pacientes que se me encomienden, y volver a estudiar cada caso. Y, además, ahora tendré tiempo de nuevo para retomar este blog y otras actividades que dejé "en suspenso".
Para aquellos que os habéis interesado en cómo estoy os puedo responder que feliz y agradecida. Pido perdón por aquellas veces en las que no he estado a la altura y he metido la pata, pero sobre todo, agradezco a todos los que he tenido alrededor el trabajo realizado. Muchas gracias!
Para aquellos que os habéis interesado en cómo estoy os puedo responder que feliz y agradecida. Pido perdón por aquellas veces en las que no he estado a la altura y he metido la pata, pero sobre todo, agradezco a todos los que he tenido alrededor el trabajo realizado. Muchas gracias!
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