El lunes de la semana pasada, me incorporé a trabajar en el Hospital donde inicié mi vida profesional hace ¡muchos años!.Es un Hospital Universitario, de una provincia pequeña, fronteriza con Portugal, y con una Universidad "joven": solo tiene 36 años!. Su Facultad de Medicina ha ido formando en estos años a buenos profesionales Médicos, que han hecho y hacen todo el bien que pueden por sus semejantes.
Quiero compartir con vosotros la alegría y la ilusión con la que estoy viviendo estos momentos. Estos cambios en la madurez, suponen decisiones compartidas (marido y familia), prudentemente sopesadas, y conllevan , en algunas ocasiones pérdida de "comodidad".
Mi esposo y yo, como tantos matrimonios, no siempre coincidimos en nuestros gustos y aspiraciones, pero ésta realidad no supone necesariamente una causa de distanciamiento. Sería más sencillo que siempre coincidiéramos en todo?. Más fácil puede que sí, pero no mejor.
Es fantástico poder ejercer esa función docente que lleva pareja mi profesión, enseñar no solo a los pacientes, sino también a los médicos que están iniciando su camino profesional, haciendo una especialidad y a los estudiantes de último curso de la carrera que dan sus primeros pasos en la tarea de la relación clinica...

Precisamente, estoy preparándome una charla , que si Dios quiere daré en Valladolid, a finales de este mes, sobre el "trato personal con el paciente: el médico como garante de la dignidad del paciente", y veo lo importante que es para los médicos en general y para los que empiezan en particular, el tener muy clara su dignidad como personas humanas: sólo si somos conscientes de lo que somos, podremos tratar a los pacientes con el respeto que se merecen.
4 comentarios:
Estimada doctora Esther Pérez Lucena: creo y entiendo debe de ser
una gran sensación el volver donde fue formada como profesional, y también adquiriendo unos grandes valores como persona dedicada a hacer el bien sin mirar a quien.
Ardua y noble labor le que ha elegido, en esta época donde se vive con algunas carencias espirituales y como no también materiales.
Se encontrará con personas que han sido iniciadas con los valore de amor humildad y generosidad para con el prójimo.
Pero existen esas otras personas que se quedan inmunizadas de ver tanto dolor,y para descargar su conciencia de la mala atención que practican ,siempre su argumento es sacar las debilidades del enfermo
Cuando el enfermo no necesita compasión sólo necesita unas dosis de amor y mucha compresión.
Se que sabrá formar y enseñar el camino de la buena practica profesional, a los ya iniciados, y a los que se empiezan a iniciar
E N H O R A B U E N A FELICIDADES
Y repito ¿alguien sabe a donde ha ido José?
20:02 22-04-2008
y yo repito no nos abandones estimada Esther,no nos dejes en la oscuridad de la noche sin saber para donde tirar si para adelante opara atras con la amistad virtual
Gracias Jose.
Hoy estoy en Valladolid, y ya casi pasada la fase de "adaptación" al nuevo trabajo. Pronto las aguas volverán a su cauce y reanudaré la conversación bloguera con normalidad. Hasta pronto!
Pues sabes una cosa, si hubiese sabido la hora seguro que intentaría haberme colado de oyente
Un saludo y suerte
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