lunes, 21 de diciembre de 2009

Sí, hay que cumplir las leyes justas.

Hace ya 2010 años, en un rinconcillo perdido del imperio romano, un hombre y una mujer muy jovenes, se vieron obligados a hacer un viaje muy incómodo y molesto, ya que la mujer estaba a punto de dar a luz a su primer hijo: era una primípara y casi una niña. El que le acompañaba, más o menos igual y posiblemente, sin experiencia en estas cosas de la vida.

Se dirigían desde una aldea galilea, Nazaret, hasta una ciudad cercana a Jerusalén, a Belén. Entonces no contaban con Google Maps para saber el camino más rápido o el más corto: en Google te indican hoy dos rutas, la más corta, de 155 Km, paralela al mar; no obstante tambien recomiendan otra, de unos 166 Km, paralela al cauce del Jordán.
No sé cual le gustaría más al varón, que era al que le tocaba por aquella época decidir en éstos menesteres. Posiblemente pensaría en los conocidos o familiares que tuvieran a lo largo del trayecto: una semana de trayecto, en borrico probablemente.


Y todo este lío, por que los gobernantes de aquella región querían censar a todos los habitantes y no se les ocurrió otra idea mejor que hacer ir a todos los cabeza de familia a la ciudad de donde procedían : José era de Belén y allá que se fue, a cumplir la ley!.

A todos os vendrán a la cabeza montones de reflexiones alrededor de este hecho histórico, de tanta importancia para la humanidad: el Misterio del Nacimiento del Dios, encarnado en una Virgen sencilla, desposada con un hombre justo y en unas circunstancias tan alejadas de nuestra sociedad del bienestar consumista, que nos cuesta trabajo imaginarlas.

Yo hoy me conformo con intentar ponerme cerca de esta querida pareja y traer a mi cabeza lo que serían sus pensamientos y sus sentimientos en ésos momentos y tratar de imitarlos: esperanza, alegría, confianza plena, cariño inmenso...


FELIZ NAVIDAD A TODOS!

La Navidad es la respuesta de Dios al drama de la humanidad en busca de la verdadera paz no una fábula para los niños.
Así lo subrayó Benedicto XVI esta mañana. Por desgracia, hoy en día, ha reconocido el Pontífice con amargura, Belén no representa el logro de la paz estable, sino la difícil búsqueda de una paz esperada. Sin embargo, Dios no se resigna ante la obstinación del hombre y también este año, en Belén, y en el mundo entero, se renueva el misterio de la navidad, profecía de paz para cada hombre”.
Un acontecimiento, ha concluido Benedicto XVI que implica a los cristianos a intervenir en los dramas, a menudo desconocidos y escondidos, y en los conflictos en el contexto en el que viven, con los sentimientos de Jesús, para actuar en todas partes como instrumentos y mensajeros de paz, para llevar amor donde hay odio, perdón donde hay ofensas, alegría donde hay tristeza y verdad donde hay error”.

2 comentarios:

Jose dijo...

Creo que nuestros corazones de piedra sin son bien tratadas las piedras

pueden resultar confortables, y un recreo para el ser humano sólo hace falta

trabajarlas y embellecerlas para que nos muestren su hermosura.

Pero los corazones débiles y de mantequilla esos se gasta la mantequilla y ya

no puedes aspirar, en recuperar ese corazón pues ha desaparecido.
Y con el también el amor.

Pues estoy de acuerdo que el 2010 se cumpla mirando al que nos regaló esa bella

obra de los amantes de Teruel .

Felices fiestas

paloma dijo...

Esther, mi querida Esther.
Te deseo la mejor Navidad en compañía de toda tu familia.

Tendré una vela encendida en el Belén para todos mis amigos españoles.

Abrazos fuertes.